viernes, 4 de julio de 2008
- A veces tengo muchas ganas de escribir pero al ver la página en blanco se me confunden los pensamientos, se me nubla la vista (eso es más por no usar los anteojos que por otra cosa), la mente en blanco... es qué a veces cuesta tanto expresar ciertas cosas, no todo tiene una explicación lógica o una definición coherente; son solo pensamientos flotanto en la mente y eso ya es complicado de explicar. A veces también me pasa que la misma persona/la misma cosa/la misma situación/etc me provoca mas de un sentimiento y para enroscarme más: opuestos. Por ejemplo: una chica está enamorada de un chico que la dejó. La chica lo extraña pero decide olvidarse de él. Tiempo después, el chico regresa. Aunque la chica había jurado olvidarse, vuelve con él. Son sentimientos de amor/odio, lo extraño pero no lo quiero, lo tengo pero es mejor dejarlo, y así la cabeza funciona todo el día. Ejemplo 2: una chica se pelea con su mejor amigo y decide hacer la suya. Están así un tiempo y la chica decide con el pensamiento muy firme dejar de hablarle, no darle más bola. Al otro día se ven en el colegio y a la primera mirada ya se ríen juntos. ¿Panqueque? Y un poco, quiere ignorarlo pero a la vez lo necesita, quiere hacerle entender las cosas pero a la vez no se las explica. No sé si fui clara, mi cabeza no deja de funcionar.
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